Perder peso después de vacaciones

Para perder peso después de vacaciones, básicamente, lo que necesitamos es llevar a cabo dos cosas: hacer más ejercicio y comer más saludable.Lejos ya las vacaciones y superado el síndrome post-vacacional después de las primeras semanas de trabajo, nos damos cuenta de que se han quedado con nosotros (muy a nuestro pesar), esos kilitos de más fruto de los excesos cometidos durante el verano. Pues eso, ahora toca ponerse a perder peso después de vacaciones para intentar recuperar el tipito que hemos destrozado con tanta tapita, cañita y sangría en el ciringuito.

Pronto nos vamos a dar cuenta de que no es suficiente (especialmente para los que ya superamos los 40…) con la vuelta a la rutina y alejarnos de los abusos veraniegos para deshacernos del michelín que, pasadas varias semanas, sigue ahí, inmutable, tal como quedó en agosto…

Hace falta un plan de ataque para perder peso después de vacaciones partiendo de la base que no existen dietas milagrosas que proporcionen resultados espectaculares en tiempos récord. ¡Ah!, hace falta un plan, pero no es suficiente sólo con tenerlo, hay que ejecutarlo. No vale sólo con decir que vamos a salir a correr, que nos vamos a apuntar al gimnasio o que vamos a comer más sano, hay que ponerse manos a la obra.

Algunos consejos para perder peso después de vacaciones:

  • Correr más distancia en cada salida y realizar al menos un rodaje largo cada semana. Acumularemos más km. para conseguir un balance calórico a nuestro favor y además con los rodajes largos se aumenta el metabolismo post entrenamiento y nuestro cuerpo seguirá quemando calorías durante más tiempo después del ejercicio.
  • Aumentar el ritmo. Entrenar el mismo tiempo a un ritmo más fuerte supone un mayor gasto calórico. Además, si tenemos problemas de tiempo para entrenar y no podemos incrementar distancia, es una buena solución.
  • Aumentar la intensidad de los entrenamiento introduciendo series nos hará seguir quemando más grasas durante más tiempo después de hacer ejercicio.
  • Correr dos veces al día es una forma más fácil de acumular más km si la disponibilidad de tiempo no es un problema. Es más fácil correr 7 km por la mañana y 7 por la tarde que 14 en una sola sesión. Además, evitaremos sobrecargarnos y tendremos dos periodos post entrenamiento quemando calorías.
  • Cuidar la hidratación bebiendo al menos 1,5 l de agua al día y reducir el consumo de alcohol y bebidas carbonatadas. Así eliminaremos más toxinas y reduciremos la ingesta de calorías innecesarias.
  • Perder peso no es desnutrirse. No hay que pasar hambre ni eliminar grupos de alimentos, todos son necesarios (hidratos de carbono, proteínas, grasas, agua, fibra, vitaminas y minerales en proporciones equilibradas). Realizar 5 comidas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena), si salimos de casa con el estómago vacío o no comemos a menudo, acabaremos picando alimentos poco aconsejables…
  • Eliminar alimentos como helados, snacks, galletas, bollería industrial y comida rápida y sustituirlos por frutas, verduras, legumbres, arroz integral, frutos secos… que a veces se olvidan en vacaciones.
  • Evitar las digestiones pesadas por las noches con cenas ligeras. Tomar sopas frías, gazpachos, ensaladas, vegetales crudos y frutas como sandía, melón, albaricoque, melocotón, ciruelas, peras, etc. Son alimentos que aportan agua, vitaminas y minerales pero que son bajos en calorías y ricos en hidratos de carbono de índice glucémico medio-bajo. Alerta con las ensaladas, no vale hacer trampa añadiendo ingredientes que aportan muchas calorías como foie, queso, pan tostado, salmón, etc.  que pueden llegar a aportar más de 500 calorías de más en cada plato (…no todo se puede considerar una ensalada ligera…).

Básicamente, lo que necesitamos es llevar a cabo dos cosas: hacer más ejercicio y comer más saludable.

Haciendo números rápidos, adelgazar un kg supone quemar, aproximadamente, unas 7.600 kcal. más de las ingeridas. Si en un km podemos quemar unas 60 kcal y una cerveza de 5% vol. de alcohol contiene alrededor de 150 kcal por botella de 33 cl, entonces:

  • 4 km x 60 kcal x 10 días = 2.400 kcal.
  • 1 cerveza x 150 kcal x 10 días = 1.500 kcal.
  • 2.400 kcal + 1.500 kcal = 3.900 kcal
  • 3.900 kcal / 7.600 kcal cada kg = 0,51 kg

En conclusión, si incrementamos 4 km la distancia que corremos y dejamos de bebernos una cerveza cada día, cada 10 días perderemos medio kg. de peso o lo que es lo mismo, 1,5 kg. cada mesLa teoría es fácil, ¿no?

¡Ánimo!

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